La hidrocortisona es un corticosteroide sistémico con actividad glucocorticoide y mineralocorticoide, equivalente al cortisol natural producido por la corteza suprarrenal. Se utiliza principalmente como antiinflamatorio, inmunosupresor y terapia de reemplazo en insuficiencia suprarrenal.
En el shock séptico, la hidrocortisona no actúa como un vasopresor, sino como un «restaurador de la respuesta vascular», revirtiendo la resistencia a catecolaminas y atenuando la inflamación sistémica que perpetúa el shock séptico. Por eso su principal beneficio es acelerar la resolución del shock y reducir los requerimientos de vasopresores.
