Sentido de coherencia tras el ingreso en UCI: evolución durante el primer año y factores asociados a la recuperación psicológica

Ficha bibliográfica del estudio
Título original:
Differential involvement of sulodexide in lipopolysaccharide- and pneumolysin-induced lung endothelial barrier dysfunction in vitro and in vivo
Autores:
Jaiswal L, Biggs P, Cherian-shaw M, Simon L, Patil SR, Mohamed B, Patil RS, Lucas R
Publicación / repositorio:
Research Square (preprint, no revisado por pares)
DOI:
10.21203/rs.3.rs-11116820/v1
Fecha científica:
04/11/2026
PMID:
No disponible
Resumen clínico REVISIÓN PRELIMINAR — basada en el resumen científico indexado en PubMed. Texto completo y tablas originales no accesibles para su comprobación.
La recuperación después de una enfermedad crítica no depende exclusivamente de la supervivencia, la recuperación funcional o la resolución de las disfunciones orgánicas. Los factores psicológicos y sociales pueden condicionar la capacidad de adaptación del paciente durante los meses posteriores al alta de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Austenå y colaboradores analizaron la evolución del sentido de coherencia (Sense of Coherence, SOC) durante el primer año tras el tratamiento intensivo, así como su asociación con características demográficas, antecedentes clínicos y variables psicosociales.
Se realizó un estudio prospectivo de cohortes, derivado de un ensayo clínico aleatorizado desarrollado en Noruega, que incluyó 523 supervivientes de UCI. La edad mediana fue de 57 años, el 47% eran mujeres y el 54% había recibido ventilación mecánica.
El sentido de coherencia permaneció globalmente estable durante los 12 meses de seguimiento. Los antecedentes de problemas de salud mental, los síntomas de estrés postraumático, el dolor y el menor apoyo social se asociaron con puntuaciones inferiores de SOC. Por el contrario, la mayor edad y la ausencia de determinados antecedentes psiquiátricos se relacionaron con puntuaciones superiores.
Estos resultados identifican características de vulnerabilidad psicológica potencialmente relevantes para el seguimiento del síndrome poscuidados intensivos (PICS).
La principal implicación clínica es la conveniencia de incorporar la evaluación psicológica, el dolor persistente y el apoyo social a los programas de recuperación tras la UCI, aunque el estudio no demuestra que intervenir sobre estos factores mejore directamente el sentido de coherencia. PubMed+1
Puntos clave
  • El sentido de coherencia representa la capacidad percibida para comprender y afrontar situaciones estresantes y encontrar significado en ellas.
  • En una cohorte noruega de 523 supervivientes de UCI, el SOC permaneció globalmente estable durante el primer año.
  • La ausencia de antecedentes de problemas de salud mental se asoció con una puntuación SOC superior: B = 6,69; IC del 95%: 4,19 a 9,19.
  • Un menor apoyo social, evaluado a los tres meses, se asoció con puntuaciones inferiores: B = −5,93; IC del 95%: −7,87 a −3,99.
  • La mayor interferencia del dolor en la vida cotidiana también mostró una asociación negativa con el SOC.
  • Los resultados apoyan la identificación de pacientes psicológica y socialmente vulnerables, pero no establecen relaciones causales ni validan un protocolo de intervención específico.
Pregunta clínica y formulación PICO Pregunta clínica: ¿Cómo evoluciona el sentido de coherencia durante el primer año después del alta de UCI y qué factores demográficos, clínicos y psicosociales se asocian con puntuaciones más altas o más bajas? Elemento Descripción P — Población Pacientes supervivientes de enfermedad crítica dados de alta de UCI I/E — Exposición Características demográficas, antecedentes de salud mental, síntomas postraumáticos, dolor y apoyo social C — Comparación Pacientes con diferentes características clínicas y psicosociales O — Resultado Puntuación de sentido de coherencia mediante SOC-13 y su evolución durante 12 meses T — Tiempo Evaluación basal y seguimiento a los 3, 6 y 12 meses
Este trabajo responde principalmente a una pregunta pronóstica y de asociación, no a una pregunta de eficacia terapéutica. Aunque los participantes procedían de un ensayo clínico aleatorizado, el análisis del SOC presentado corresponde a un estudio longitudinal de cohortes. Contexto clínico Recuperación después de la enfermedad crítica La supervivencia a una enfermedad crítica puede acompañarse de alteraciones físicas, cognitivas y psicológicas que persisten durante meses o años después del alta hospitalaria.
El síndrome poscuidados intensivos (PICS) incluye deterioros nuevos o agravados en alguno de estos dominios y constituye un problema relevante para la continuidad asistencial.
Entre las manifestaciones que pueden aparecer se encuentran la debilidad muscular, las limitaciones funcionales, los problemas de memoria y atención, los síntomas depresivos, la ansiedad y los síntomas relacionados con experiencias traumáticas.
Sin embargo, la recuperación clínica no depende únicamente de la magnitud de estas alteraciones. También intervienen recursos personales y sociales que condicionan la forma en que el paciente interpreta su experiencia y afronta sus consecuencias. ¿Qué es el sentido de coherencia? El concepto de sentido de coherencia, desarrollado por Aaron Antonovsky dentro del modelo salutogénico, describe una orientación general hacia la vida que permite interpretar las situaciones difíciles como comprensibles, manejables y dotadas de significado.
Comprende tres dimensiones:
  • Comprensibilidad: percepción de que los acontecimientos y experiencias pueden comprenderse y organizarse de forma coherente.
  • Manejabilidad: confianza en disponer de recursos propios o externos para afrontar las dificultades.
  • Significatividad: percepción de que los desafíos vitales merecen implicación y esfuerzo.
El instrumento SOC-13 recoge estas dimensiones mediante 13 ítems.
En los supervivientes de UCI, este constructo resulta especialmente interesante porque la enfermedad crítica puede modificar bruscamente la autonomía, las relaciones familiares, la capacidad laboral y la percepción de seguridad personal.
No obstante, el SOC no debe interpretarse como equivalente a resiliencia, ausencia de psicopatología o recuperación funcional. Son conceptos relacionados, pero diferentes. Metodología Diseño del estudio Austenå y colaboradores realizaron un estudio prospectivo longitudinal de cohortes, utilizando datos procedentes de un ensayo clínico aleatorizado noruego.
El ensayo original comparaba consultas de seguimiento dirigidas por enfermería con la atención habitual tras el alta de UCI.
Según el resumen publicado, el ensayo no encontró un efecto favorable global de la intervención evaluada. El presente subestudio se centró en describir la evolución temporal del sentido de coherencia y sus asociaciones con distintas variables clínicas y psicosociales.
Es importante distinguir ambos objetivos:
  • El ensayo original evaluaba una intervención de seguimiento.
  • El subestudio analizado investigó principalmente factores asociados con el SOC a lo largo del tiempo.
Por tanto, los coeficientes comunicados no deben interpretarse como efectos causales de las consultas de enfermería ni de otras intervenciones clínicas. Momentos de evaluación La recogida de datos se realizó en cuatro momentos: 1. Evaluación basal durante la hospitalización en planta después del tratamiento intensivo. 2. Seguimiento a los tres meses. 3. Seguimiento a los seis meses. 4. Seguimiento a los doce meses. La ubicación de la evaluación basal es relevante: no equivale necesariamente al estado psicológico previo a la enfermedad crítica ni al estado existente durante el ingreso en UCI. Variable principal La variable dependiente fue la puntuación del cuestionario SOC-13, utilizada para medir el sentido de coherencia.
Una puntuación superior representa un mayor sentido de coherencia. Análisis estadístico Los investigadores utilizaron modelos lineales mixtos para medidas repetidas, tanto univariables como multivariables.
Este enfoque permite analizar mediciones longitudinales y considerar la correlación entre observaciones realizadas sobre un mismo participante.
Los resultados se expresaron mediante coeficientes de regresión B e intervalos de confianza del 95%.
La interpretación clínica de los coeficientes depende de la codificación de las variables predictoras y de las categorías de referencia. Estos detalles no pueden comprobarse completamente sin consultar las tablas metodológicas del artículo original. Muestra y características de los pacientes La cohorte incluyó 523 pacientes dados de alta de UCI. Característica Resultado Tamaño de la muestra 523 pacientes Edad mediana 57 años Mujeres 47% Estancia mediana en UCI 3 días Pacientes que recibieron ventilación mecánica 54% Duración prevista del seguimiento 12 meses
Fuente: Austenå et al., Nursing in Critical Care, 2026. Datos publicados en el resumen indexado, PMID 42952202. PubMed
La mediana de estancia en UCI de tres días debe considerarse al valorar la representatividad de la cohorte.
No se dispone, en los resultados verificables del resumen, de información suficiente para describir de forma completa:
  • Distribución de los diagnósticos de ingreso.
  • Gravedad de la enfermedad crítica.
  • Proporción de ingresos médicos, quirúrgicos y traumáticos.
  • Duración de la ventilación mecánica.
  • Distribución del SOC-13 en cada evaluación.
  • Número de participantes con cuestionarios completos en todos los momentos.
  • Mortalidad y pérdidas durante el seguimiento.
Estas características podrían influir en la generalización de los resultados a poblaciones con enfermedad crítica más prolongada o mayor dependencia funcional. Resultados Evolución del sentido de coherencia durante 12 meses El hallazgo longitudinal principal fue la estabilidad global del SOC durante el primer año después de la UCI.
Los autores no describieron, en el resumen indexado, un cambio significativo sostenido en la puntuación general durante el seguimiento.
Esta observación debe interpretarse con cautela.
La estabilidad de la media o de la trayectoria global de una cohorte no implica necesariamente que todos los pacientes permanezcan estables. Pueden existir trayectorias individuales diferentes, incluyendo mejoría en algunos pacientes y deterioro en otros.
Sin acceso a las puntuaciones obtenidas en cada momento, sus medidas de dispersión y los contrastes longitudinales, no es posible cuantificar la magnitud de los cambios ni establecer si existieron subgrupos con evoluciones diferenciadas. Factores asociados con el SOC El estudio identificó diversas características relacionadas estadísticamente con las puntuaciones del sentido de coherencia. Variable Coeficiente B IC del 95% Asociación Mayor edad +0,12 0,05 a 0,18 Positiva Ausencia de problemas previos de salud mental +6,69 4,19 a 9,19 Positiva Ausencia de consumo previo de psicofármacos +2,37 0,16 a 4,58 Positiva Menor sintomatología postraumática basal +5,56 3,50 a 7,61 Positiva Nivel educativo bajo −2,25 −4,10 a −0,40 Negativa Mayor interferencia del dolor basal −0,46 −0,84 a −0,08 Negativa Menor apoyo social a los tres meses −5,93 −7,87 a −3,99 Negativa
Fuente: Austenå et al. Sense of Coherence in Patients After Intensive Care Treatment: A 1-Year Follow-Up Cohort Study. Nursing in Critical Care. 2026;31(6):e70754. DOI: 10.1111/nicc.70754. Valores reproducidos del resumen científico indexado en PubMed. PubMed+1
Interpretación estadística: los coeficientes B expresan asociaciones estimadas con la puntuación SOC-13. No representan riesgos relativos, odds ratios ni diferencias causales atribuibles a una intervención.
En los resultados comunicados, todos los intervalos de confianza excluyen el valor cero, compatible con asociaciones estadísticamente detectables bajo los modelos utilizados.
Sin embargo, la importancia clínica de cada asociación no puede establecerse únicamente por la significación estadística. Antecedentes de salud mental La ausencia de antecedentes de problemas de salud mental mostró una asociación positiva con el SOC:
B = 6,69; IC del 95%: 4,19 a 9,19.
Este resultado sugiere que el estado psicológico previo a la enfermedad crítica podría ser una característica importante para comprender las diferencias en la capacidad percibida de afrontamiento tras el alta.
La ausencia de consumo previo de psicofármacos también se asoció con puntuaciones superiores:
B = 2,37; IC del 95%: 0,16 a 4,58.
No obstante, no debe concluirse que los psicofármacos disminuyan el sentido de coherencia.
El tratamiento psicofarmacológico previo puede actuar como marcador indirecto de problemas de salud mental, intensidad de síntomas u otras características clínicas que condicionen la asociación observada. Síntomas de estrés postraumático Una menor sintomatología de estrés postraumático en la evaluación basal se relacionó con puntuaciones superiores de SOC:
B = 5,56; IC del 95%: 3,50 a 7,61.
Este hallazgo resulta clínicamente relevante porque los síntomas postraumáticos pueden aparecer después de experiencias de enfermedad crítica y cuidados invasivos.
Sin embargo, el diseño observacional no permite determinar la dirección de la asociación.
Es posible que un mayor SOC facilite afrontar experiencias traumáticas, que una menor carga de síntomas favorezca una percepción más coherente de la recuperación o que ambas variables compartan determinantes previos.
Además, la relación concreta entre las categorías o escalas de síntomas postraumáticos y el coeficiente publicado requiere consultar la codificación original. Dolor e interferencia funcional La mayor interferencia del dolor en la evaluación basal se asoció con menor SOC:
B = −0,46; IC del 95%: −0,84 a −0,08.
Este resultado destaca el interés de evaluar no solo la intensidad del dolor, sino también su repercusión sobre la actividad cotidiana, el descanso, las relaciones personales y la recuperación funcional.
La asociación observada no demuestra que el tratamiento analgésico incremente directamente el SOC, aunque el dolor persistente constituye por sí mismo un problema clínico susceptible de evaluación y tratamiento. Apoyo social Uno de los resultados con mayor interés asistencial fue la asociación entre menor apoyo social a los tres meses y menor puntuación de SOC:
B = −5,93; IC del 95%: −7,87 a −3,99.
Este hallazgo subraya la importancia potencial del entorno familiar y comunitario durante la convalecencia.
El apoyo social puede incluir acompañamiento emocional, ayuda práctica, recursos para afrontar las limitaciones funcionales y acceso a redes de asistencia.
No obstante, los datos presentados no permiten demostrar que aumentar el apoyo social produzca una mejoría cuantificable del sentido de coherencia. Edad y nivel educativo La mayor edad mostró una asociación positiva:
B = 0,12; IC del 95%: 0,05 a 0,18.
El nivel educativo bajo se asoció con puntuaciones inferiores:
B = −2,25; IC del 95%: −4,10 a −0,40.
Estos resultados plantean que características personales previas al ingreso pueden relacionarse con la adaptación psicológica posterior.
La asociación con la edad no debe interpretarse como evidencia de que los pacientes mayores presentan necesariamente una recuperación psicológica más favorable. Tampoco permite establecer un mecanismo explicativo concreto. Análisis crítico Fortalezas del estudio 1. Diseño longitudinal prospectivo
La evaluación repetida durante un año permite estudiar la evolución temporal del SOC y supera las limitaciones de una única medición transversal.
2. Tamaño muestral relevante
La inclusión de 523 supervivientes proporciona una base razonable para estudiar asociaciones psicosociales, aunque la precisión final depende de las pérdidas y de la distribución de las variables.
3. Evaluación multidimensional
El estudio consideró aspectos demográficos, antecedentes clínicos, síntomas psicológicos, dolor y apoyo social.
Este enfoque resulta apropiado para una recuperación pos-UCI que no puede explicarse únicamente por variables fisiológicas o de gravedad.
4. Modelos para medidas repetidas
La utilización de modelos lineales mixtos es metodológicamente adecuada para analizar resultados longitudinales correlacionados, siempre que se cumplan los supuestos del modelo y el tratamiento de los datos ausentes sea apropiado. Aspectos que requieren interpretación prudente 1. Estabilidad poblacional frente a recuperación individual
La ausencia de grandes cambios globales en el SOC no demuestra que este constructo sea inmodificable.
Para evaluar la posibilidad de mejoría individual sería necesario conocer las trayectorias, la variabilidad intraindividual y la existencia de grupos con distinta evolución.
2. Asociación no equivale a causalidad
Ni los antecedentes psiquiátricos, ni el dolor, ni el apoyo social fueron asignados aleatoriamente como exposiciones dentro de este subestudio.
Por tanto, los resultados están sujetos a confusión residual, causalidad inversa y otros sesgos propios de estudios observacionales.
3. Relevancia clínica de los coeficientes
Las asociaciones comunicadas presentan intervalos de confianza que excluyen cero, pero no se ha podido verificar un umbral de cambio clínicamente importante aplicable al SOC-13 en esta población.
No es posible asegurar que una diferencia determinada de puntos represente una mejoría perceptible o funcionalmente relevante para el paciente.
4. Posible superposición de constructos psicológicos
El SOC, el estrés postraumático, el bienestar emocional y los recursos de afrontamiento pueden presentar relaciones conceptuales y estadísticas.
Esta proximidad dificulta diferenciar completamente los mecanismos implicados y puede influir en la interpretación de los modelos multivariables.
5. Temporalidad de las exposiciones
El apoyo social se evaluó a los tres meses y otras variables se recogieron durante la evaluación basal.
La relación temporal exacta entre cada predictor y las puntuaciones longitudinales de SOC debe comprobarse en el artículo completo antes de atribuir carácter pronóstico a las asociaciones. Aplicabilidad a Medicina Intensiva Identificación de pacientes vulnerables Los resultados sugieren que el seguimiento pos-UCI debería prestar especial atención a pacientes con antecedentes de problemas de salud mental, síntomas postraumáticos, dolor con repercusión funcional y dificultades de apoyo social.
Esta aproximación resulta coherente con una atención centrada en la recuperación global del superviviente.
Sin embargo, el SOC-13 no queda validado por este estudio como una herramienta independiente para predecir deterioro psicológico, identificar PICS o seleccionar pacientes para intervenciones específicas. Valoración antes del alta hospitalaria Desde una perspectiva asistencial, la transición entre UCI, hospitalización convencional y domicilio constituye una oportunidad para identificar necesidades de continuidad de cuidados.
Puede resultar útil explorar:
  • Antecedentes de problemas de salud mental y tratamientos previos.
  • Síntomas emocionales y recuerdos perturbadores relacionados con el ingreso.
  • Presencia de dolor persistente y su interferencia con las actividades.
  • Disponibilidad real de apoyo familiar o social.
  • Limitaciones físicas y cognitivas que puedan dificultar la adaptación al domicilio.
Estas actuaciones constituyen propuestas de aplicación clínica fundamentadas en las necesidades de los supervivientes, no intervenciones cuya eficacia haya sido demostrada por el estudio de Austenå y colaboradores. Seguimiento multidisciplinar La recuperación después de una enfermedad crítica puede requerir la colaboración de Medicina Intensiva, atención primaria, enfermería, rehabilitación, fisioterapia, psicología clínica, psiquiatría y trabajo social, según las necesidades individuales.
Los resultados refuerzan la conveniencia de considerar los problemas psicológicos y sociales junto a las secuelas físicas.
No obstante, el estudio no permite determinar qué modelo de consulta pos-UCI resulta superior, cuál debe ser la frecuencia óptima de seguimiento ni qué intervenciones concretas modifican el SOC. Integración del concepto de sentido de coherencia El SOC podría aportar una perspectiva complementaria a las evaluaciones tradicionales de ansiedad, depresión, estrés postraumático y calidad de vida.
Mientras estas herramientas exploran síntomas o resultados de salud, el SOC se orienta hacia los recursos percibidos para afrontar situaciones difíciles.
Su incorporación sistemática a la práctica clínica requeriría valorar su utilidad incremental, aceptabilidad, carga asistencial y capacidad para orientar decisiones que mejoren resultados relevantes para el paciente. Limitaciones La presente revisión es preliminar porque no se ha podido acceder al texto completo del artículo ni verificar directamente sus tablas, material suplementario o protocolo analítico.
Las principales limitaciones para su valoración son:
  • No se han podido comprobar los criterios exactos de inclusión y exclusión.
  • No se dispone de una descripción completa de las características clínicas y la gravedad inicial.
  • No se ha verificado el número de pacientes evaluados en cada momento ni las pérdidas durante el seguimiento.
  • No se dispone de los valores longitudinales completos del SOC-13.
  • No se han podido examinar los diagnósticos de los modelos estadísticos, su selección de covariables ni el tratamiento de los datos ausentes.
  • No ha sido posible confirmar la codificación detallada de todos los predictores.
  • No se ha comprobado si existieron análisis de sensibilidad o interacciones.
  • No se dispone de información suficiente para establecer si determinados subgrupos presentaron trayectorias diferenciadas.
Adicionalmente, el carácter observacional del análisis, el contexto sanitario noruego y la posible selección de supervivientes capaces de participar en las evaluaciones pueden limitar la extrapolación de los resultados.
Estas incertidumbres no invalidan las asociaciones comunicadas, pero obligan a evitar conclusiones causales o recomendaciones terapéuticas específicas. Conclusiones El estudio de Austenå y colaboradores aporta evidencia longitudinal sobre el sentido de coherencia durante el primer año después de la enfermedad crítica.
En una cohorte de 523 supervivientes de UCI, la puntuación global del SOC permaneció estable durante el seguimiento. La mayor edad y la ausencia de antecedentes de problemas de salud mental o consumo previo de psicofármacos se asociaron con puntuaciones superiores.
Por el contrario, el bajo nivel educativo, la mayor interferencia del dolor y el menor apoyo social se relacionaron con puntuaciones inferiores. Los síntomas de estrés postraumático también mostraron una asociación relevante con el SOC.
La aportación clínica principal es identificar dimensiones de vulnerabilidad que pueden pasar inadvertidas cuando el seguimiento se limita a parámetros físicos y funcionales.
La interpretación de estos resultados debe mantenerse dentro de los límites de un estudio observacional: identificar asociaciones no equivale a demostrar que actuar sobre ellas modifique directamente la trayectoria del sentido de coherencia.
La investigación futura debería determinar si existen subgrupos de supervivientes con evoluciones diferentes del SOC y si las intervenciones multidisciplinares dirigidas a problemas psicológicos, dolor y necesidades sociales producen beneficios clínicamente relevantes. Bibliografía y fuentes verificables Artículo principal Austenå M, Rustøen T, Hagen MC, Valsø Å, Sunde K, Tøien K. Sense of Coherence in Patients After Intensive Care Treatment: A 1-Year Follow-Up Cohort Study. Nursing in Critical Care. 2026;31(6):e70754.
  • DOI: 10.1111/nicc.70754
  • PMID: 42952202
  • Primera publicación científica online: 28 de octubre de 2026.
  • Fecha preliminar facilitada: 29 de octubre de 2026; la información bibliográfica consultada sitúa la primera publicación online el día 28.
  • Número de revista: noviembre de 2026, volumen 31, número 6.
  • Fecha de redacción de esta revisión: 5 de noviembre de 2026.
  • PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42952202/
  • DOI: https://doi.org/10.1111/nicc.70754
  • Página editorial: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/nicc.70754
  • Enlace editorial al PDF: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1111/nicc.70754
La fecha de primera publicación online está respaldada por los metadatos editoriales disponibles; el PDF está identificado, pero no se ha podido comprobar su acceso libre ni examinar su contenido. CiteDrive+1
Bibliografía relacionada 1. Valsø Å, Rustøen T, Småstuen MC, et al. Effect of Nurse-Led Consultations on Post-Traumatic Stress and Sense of Coherence in Discharged ICU Patients With Clinically Relevant Post-Traumatic Stress Symptoms—A Randomized Controlled Trial. Critical Care Medicine. 2020;48(12):e1218–e1225.
Ensayo clínico relacionado con la cohorte de seguimiento analizada en el trabajo principal.
2. Hiser SL, Fatima A, Ali M, Needham DM. Post-intensive care syndrome (PICS): Recent updates. Journal of Intensive Care. 2023;11:23.
Revisión del síndrome poscuidados intensivos y de sus principales repercusiones clínicas.
3. Jensen JF, Egerod I, Bestle MH, et al. A recovery program to improve quality of life, sense of coherence and psychological health in ICU survivors: A multicenter randomized controlled trial, the RAPIT study. Intensive Care Medicine. 2016;42(11):1733–1743.
Ensayo sobre programas de recuperación de supervivientes de UCI y resultados psicológicos.
4. Eriksson M, Lindström B. Antonovsky’s sense of coherence scale and its relation with quality of life: A systematic review. Journal of Epidemiology & Community Health. 2007;61(11):938–944.
Revisión sistemática sobre la relación entre el sentido de coherencia y la calidad de vida.
5. Needham DM, Davidson J, Cohen H, et al. Improving long-term outcomes after discharge from intensive care unit: Report from a stakeholders’ conference. Critical Care Medicine. 2012;40(2):502–509.
Documento de referencia sobre las consecuencias a largo plazo de la enfermedad crítica y las necesidades de recuperación.
Estas publicaciones están identificadas en la bibliografía indexada del artículo principal. No se ha efectuado una revisión independiente de sus textos completos para esta publicación
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