SHOCK HEMORRAGICO POST-BIOPSIA HEPATICA

El tratamiento de un shock hemorrágico tras una biopsia hepática debe ser muy rápido y protocolizado, ya que la causa más frecuente es un sangrado intraperitoneal por lesión de una rama arterial hepática, aunque también puede deberse a lesión venosa o, más raramente, hemobilia.

1. Reconocimiento inmediato

Sospecharlo ante:

  • Hipotensión y taquicardia.
  • Dolor abdominal intenso (especialmente en hipocondrio derecho u hombro derecho).
  • Descenso de la hemoglobina.
  • Distensión abdominal.
  • Síncope o deterioro del nivel de conciencia.

2. ABCDE y reanimación A-B

A

  • Oxígeno de alto flujo.
  • Intubación si hay alteración del nivel de conciencia o inestabilidad extrema.

C

  • Dos vías venosas gruesas (14–16 G) o vía central si es necesario.
  • Analítica urgente:
  • Hemograma.
  • Coagulación (TP/INR, TTPa, fibrinógeno).
  • Gasometría con lactato.
  • Bioquímica.
  • Grupo y pruebas cruzadas.
  • Calcio iónico.

3. Activar protocolo de hemorragia masiva

Si precisa transfusión importante o presenta shock profundo.

Objetivos:

  • PAS 80–90 mmHg hasta controlar el sangrado (si no existe TCE).
  • PAM ≥65 mmHg una vez controlada la hemorragia.

Transfusión

Relación aproximada:

  • Concentrados de hematíes.
  • Plasma fresco.
  • Plaquetas.

Idealmente 1:1:1 cuando existe hemorragia masiva.

Objetivos:

  • Hb >7–8 g/dL (8–9 g/dL si cardiopatía).
  • Plaquetas >50.000/µL (preferible >100.000 si continúa sangrado).
  • INR <1,5.
  • Fibrinógeno >150–200 mg/dL.

4. Corregir la coagulopatía

  • Ácido tranexámico:
    • 1 g IV en 10 minutos.
    • Después 1 g en 8 horas.
    • Idealmente dentro de las primeras 3 horas si existe hemorragia importante.
  • Calcio:
    • Cloruro cálcico 1 g IV o gluconato cálcico.
    • Mantener calcio iónico >1,1 mmol/L.
  • Mantener:
    • Temperatura >36 °C.
    • pH >7,2.
    • Evitar hipocalcemia.

5. Localizar el sangrado

Ecografía FAST en paciente inestable. Muy útil para demostrar hemoperitoneo.

Si el paciente se estabiliza, realizar un TC abdominal con contraste en fase arterial y portal, que permite identificar extravasación activa y planificar el tratamiento.

6. Control definitivo de la hemorragia

Primera elección: Radiología intervencionista

Si el paciente puede trasladarse.

  • Arteriografía hepática urgente.
  • Embolización selectiva de la arteria sangrante.

Controla más del 90 % de los sangrados arteriales y evita cirugía en la mayoría de los casos.

Si el paciente no responde o no hay radiología intervencionista

Cirugía urgente:

  • Laparotomía.
  • Taponamiento hepático.
  • Suturas hepáticas.
  • Ligadura vascular.
  • Resección excepcional.

7. Vasopresores

La noradrenalina solo debe emplearse si, pese a una reposición adecuada de volumen y hemoderivados, persiste una PAM <65 mmHg. Nunca debe retrasar el control del sangrado.

8. Monitorización en UCI

  • Presión arterial invasiva.
  • Diuresis (>0,5 mL/kg/h).
  • Lactato seriado.
  • Gasometrías.
  • Hemoglobina cada 2–4 horas inicialmente.
  • Coagulación y fibrinógeno seriados.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies