NEUMONIA POR LEGIONELLA

CUANDO SOSPECHARLA

Sospechar Legionella pneumophila ante neumonía grave, especialmente si hay:

  • Fiebre alta, afectación sistémica importante.
  • Hiponatremia.
  • Diarrea, vómitos, dolor abdominal.
  • Confusión, encefalopatía.
  • Elevación de transaminasas, CK o LDH.
  • Fracaso renal o rabdomiólisis.
  • Neumonía multilobar o rápidamente progresiva.
  • Brote, viaje, hotel, spa, balneario, jacuzzi, hospitalización reciente o exposición a sistemas de agua.

Es una neumonía “atípica”, pero en UCI puede comportarse como neumonía grave con shock séptico, SDRA y fallo multiorgánico. La revisión de Annals of Intensive Care de 2024 destaca que la enfermedad grave requiere diagnóstico rápido, métodos moleculares/cultivo cuando sea posible y tratamiento prolongado en casos severos.

MANIFESTACIONES CLINICAS 

La neumonía por Legionella suele ser una neumonía grave, sistémica y con datos extrapulmonares. No siempre da un cuadro “atípico” leve; en UCI puede presentarse como sepsis, shock séptico o SDRA.

1. Síntomas respiratorios

Lo esperable es:

  • Fiebre alta, a menudo >39 ºC.
  • Tos, inicialmente seca o poco productiva.
  • Disnea progresiva.
  • Dolor torácico pleurítico ocasional.
  • Hipoxemia desproporcionada.
  • Crepitantes o semiología pulmonar a veces menos llamativa que la afectación radiológica.

La enfermedad del legionario se define como una neumonía clínica o radiológica, y el CDC la diferencia de la fiebre de Pontiac, que es un cuadro gripal sin neumonía.

2. Síntomas digestivos

Son muy orientadores:

  • Diarrea, a veces acuosa.
  • Náuseas o vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Anorexia.

La combinación de neumonía + diarrea + hiponatremia debe hacer pensar en Legionella.

3. Manifestaciones neurológicas

También son frecuentes en casos moderados-graves:

  • Cefalea intensa.
  • Confusión.
  • Somnolencia.
  • Delirium.
  • Encefalopatía.
  • En casos graves, disminución del nivel de conciencia.

Este componente neurológico puede ser llamativo y no siempre se explica solo por la hipoxemia.

4. Manifestaciones sistémicas

Puede comportarse como infección sistémica:

  • Mal estado general intenso.
  • Mialgias.
  • Astenia marcada.
  • Escalofríos.
  • Sepsis.
  • Shock séptico.
  • Fallo renal agudo.
  • Rabdomiólisis.
  • Hepatopatía bioquímica.
  • SDRA en cuadros graves.

En pacientes de UCI se han descrito como datos sugestivos la hiponatremia, hipofosfatemia, rabdomiólisis con CK elevada, deterioro renal, hematuria microscópica, leucocitosis con linfopenia, ferritina elevada y PCR alta.

DIAGNOSTICO

La prueba más usada es el antígeno urinario, rápido y útil, pero con limitaciones: detecta sobre todo Legionella pneumophila serogrupo 1, por lo que no descarta todas las legionelosis. En neumonía grave conviene añadir PCR respiratoria y cultivo si hay muestra respiratoria válida, porque permiten detectar otros serogrupos/especies y ayudan a investigación epidemiológica

Pruebas recomendables:

  • Antígeno urinario de Legionella.
  • PCR respiratoria en esputo, aspirado traqueal o BAL si disponible.
  • Cultivo en medio específico BCYE, especialmente si sospecha brote o caso nosocomial.
  • Hemocultivos, cultivo respiratorio convencional.
  • Panel viral respiratorio si neumonía comunitaria grave.
  • Analítica de sangre con función renal con iones, función hepática, CK, PCR/PCT, gasometría, lactato.
  • Rx/TAC si mala evolución o duda de complicaciones.

Entre las exploraciones complementarias que esperaríamos encontrar destacan:

1. Analítica sanguínea

Hallazgos típicos:

  LeucocitosNormal o elevado; frecuente neutrofilia
LinfocitosLinfopenia frecuente
PCRMuy elevada
PCTPuede estar elevada, sobre todo si grave
SodioHiponatremia característica
FósforoPuede haber hipofosfatemia
CreatininaPuede elevarse por sepsis, deshidratación, rabdomiólisis
UreaElevada si deshidratación/fallo renal
AST/ALTElevación moderada frecuente
Bilirrubina/FA/GGTA veces alteradas
CKPuede elevarse; vigilar rabdomiólisis
LDH/ferritinaPueden estar elevadas
LactatoElevado si shock o hipoperfusión

No hay un dato analítico aislado diagnóstico, pero el patrón neumonía grave + hiponatremia + diarrea + alteración hepática/renal + CK elevada es muy sugestivo.

2. Gasometría

Según gravedad:

  • Hipoxemia.
  • Gradiente alveolo-arterial aumentado.
  • Alcalosis respiratoria inicial por taquipnea.
  • Acidosis metabólica si shock, lactato elevado o fracaso renal.
  • En SDRA: PaO₂/FiO₂ disminuido.

En UCI, la gasometría ayuda más a estratificar gravedad que a diagnosticar Legionella.

3. Radiografía de tórax

Puede mostrar:

  • Infiltrado alveolar unilateral inicial.
  • Consolidación lobar o multilobar.
  • Progresión rápida en 24-48 h.
  • Afectación bilateral en casos graves.
  • Derrame pleural pequeño o moderado.

Una característica importante: la imagen puede empeorar al inicio pese a tratamiento adecuado, mientras el paciente empieza a mejorar clínicamente.

4. TAC torácico

Puede mostrar:

  • Consolidaciones parcheadas o lobares.
  • Vidrio deslustrado asociado.
  • Afectación multilobar.
  • Engrosamiento septal.
  • Derrame pleural.
  • En graves: patrón compatible con SDRA.

La TAC es útil si hay mala evolución, duda diagnóstica, sospecha de complicaciones, TEP, empiema o coinfección.

5. Microbiología específica

Las pruebas clave son:

PruebaUtilidad
Antígeno urinarioRápido, muy usado; detecta sobre todo L. pneumophila serogrupo 1
PCR respiratoriaMuy útil si hay muestra respiratoria; detecta más especies/serogrupos
Cultivo BCYEMás lento, pero importante para brotes y epidemiología
SerologíaMenos útil en fase aguda; requiere seroconversión
Gram convencionalNo suele mostrar Legionella de forma útil

El CDC señala que el antígeno urinario es la prueba más usada, pero recomienda combinarlo con muestras respiratorias para cultivo o métodos moleculares cuando sea posible.

6. Antígeno urinario: interpretación práctica

● Positivo: apoya fuertemente el diagnóstico, especialmente si el cuadro clínico encaja.

● Negativo: no descarta Legionella, porque puede no detectar especies distintas o serogrupos no incluidos. Por eso, si la sospecha es alta, conviene pedir PCR/cultivo respiratorio.

¿SE DEBE AISLAR AL PACIENTE?  

No precisa aislamiento por gotas ni aéreo. La transmisión habitual es ambiental, por inhalación de aerosoles de agua contaminada o microaspiración; la transmisión persona-persona no es relevante en la práctica clínica. Se mantienen precauciones estándar. El aislamiento solo se mantiene si hay otra sospecha asociada: gripe, COVID, VRS, tuberculosis, meningococo, etc. El CDC describe la legionelosis como infección asociada a exposición ambiental y remite el manejo clínico a guías de neumonía, no a aislamiento respiratorio específico.

¿ES DE DECLARACIÓN OBLIGATORIA? 

Sí. En España la legionelosis es una Enfermedad de Declaración Obligatoria y se notifica a través de la RENAVE/Centro Nacional de Epidemiología. El Ministerio de Sanidad y el ISCIII recogen protocolos específicos de vigilancia; el ISCIII tiene versión aprobada en abril de 2026.

Debe avisarse a Medicina Preventiva/Epidemiología para investigar:

  • Exposición en los 2-14 días previos.
  • Domicilio, trabajo, hoteles, viajes, spas, gimnasios, fuentes, duchas.
  • Ingreso hospitalario o residencia.
  • Posible caso comunitario, asociado a viaje o nosocomial.

TRATAMIENTO

La Legionella spp, es intracelular, por lo que los betalactámicos no sirven como tratamiento específico.

Los fármacos útiles son:

  • Fluoroquinolonas respiratorias: levofloxacino o moxifloxacino.
  • Macrólidos: azitromicina, claritromicina.

En enfermedad grave, las opciones más utilizadas son levofloxacino o azitromicina; en casos muy graves puede iniciarse combinación, aunque la evidencia de superioridad de doble terapia no es sólida. Revisiones recientes señalan que el tratamiento se basa en macrólidos, quinolonas o combinación en casos severos.

Pauta habitual en UCI

  • Levofloxacino 500 mg IV cada 12 h: pauta adecuada en neumonía grave, ajustando a función renal.
  • Azitromicina 500 mg IV/VO cada 24 h: razonable como combinación inicial en caso grave.

A partir del día 5, si hay buena evolución, se puede:

  • Suspender azitromicina tras 5 días o mantener hasta 7 días si muy grave.
  • Continuar con levofloxacino como tratamiento principal.

DURACIÓN DEL TRATAMIENTO

  SituaciónDuración orientativa
Neumonía leve/moderada, buena evolución7-10 días
Neumonía grave hospitalizada/UCI10-14 días
Shock séptico, SDRA, VM, evolución lenta14 días o más
Inmunodeprimido, trasplante, corticoides altos, biológicos14-21 días

En la práctica clínica en los pacientes críticos suele usarse la terapia combinada con Levofloxacino hasta completar 10-14 días, y azitromicina 5 días, ampliable a 7 si paciente estaba en situación de shock, ha precisado ventilación mecánica o desarrolla SDRA. No se debe prolongar el tratamiento antimicrobiano por la imagen radiológica aislada, porque la radiografía suele tardar semanas en normalizarse. Mandan la evolución clínica, oxigenación, fiebre, estabilidad hemodinámica y marcadores inflamatorios.

¿CUÁNDO PASAR DE LA VÍA INTRAVENOSA A LA ORAL? 

Cuando cumpla:

  • Estabilidad hemodinámica
  • Mejoría respiratoria.
  • Afebril o fiebre claramente descendente.
  • Buena tolerancia digestiva.
  • Absorción enteral fiable.
  • No vómitos ni íleo.

Levofloxacino tiene excelente biodisponibilidad oral, por lo que el paso IV→VO es razonable cuando el paciente esté estable.

¿QUÉ VIGILAR EN LA TERAPIA COMBINADA CON LEVOFLOXACINO Y AZITROMICINA? 

Ambos pueden prolongar QT. Vigilar especialmente si:

  • QTc prolongado.
  • Hipopotasemia o hipomagnesemia.
  • Amiodarona, haloperidol, quetiapina, ondansetrón u otros fármacos QT.
  • Insuficiencia renal.
  • Cardiopatía estructural.

Se debe monitorizar:

  • ECG/QTc.
  • K > 4 mEq/L y Mg > 2 mg/dL si riesgo arrítmico.
  • Función renal para ajustar levofloxacino.
  • Hepatotoxicidad.
  • Tendinopatía, neurotoxicidad o delirium por quinolonas.

MALA EVOLUCIÓN: ¿EN QUE PENSAR? 

Si al día 4-5 no mejora:

  • Confirmar que el antibiótico llega bien y está ajustado.
  • Revisar función renal y dosis.
  • Buscar coinfección bacteriana/viral.
  • Descartar empiema, absceso, tromboembolismo, edema pulmonar, SDRA progresivo.
  • Repetir imagen si empeoramiento.
  • Obtener muestra respiratoria para PCR/cultivo si no se hizo.
  • Revisar inmunosupresión oculta.

BIBLIOGRAFIA 

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