Evidencia del uso de isavuconazol frente al voriconazol en la aspergilosis invasiva y otras infecciones por hongos murales

Maertens JA, et al. Isavuconazole versus voriconazole for primary treatment of invasive mould disease. Lancet, 2016. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26684607/

Ensayo clínico fase III, multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, de no inferioridad, donde se incluyen pacientes adultos con infección fúngica invasiva, principalmente aspergilosis invasiva (probada, probable o posible) donde se compara isavuconazol frente voriconazol de uso intravenoso con la posibilidad de tratamiento secuencial a vía oral, cuyo objetivo principal es la comparación de la mortalidad por cualquier causa a los 42 días.

El estudio incluye 527 pacientes donde el 84% presentan aspergilosis invasiva y el resto otros hongos filamentosos, con una elevada proporción de pacientes con neoplasias hematológicas, neutropenia y enfermedad grave que requieren ingreso en UCI.

Resultados. En relación con el objetivo primario de mortalidad a los 42 días, se concluye una mortalidad del 19% en el brazo de pacientes tratados con isavuconazol y un 20% con voriconazol. Resultados que definen que el isavuconazol demostró la no inferioridad frente al voriconazol (-1,0% Dif con IC 95% dentro del margen de no inferioridad). La respuesta clínica global (respuesta favorable al final del tratamiento) fue del 35% para el isavuconazol frente al 36% del voriconazol concluyéndose una eficacia clínica equivalente entre ambos tratamientos. En relación con los efectos adversos se estimo un 42% del isavuconazol frente a un 60% del voriconazol lo que traduce una reducción significativa de efectos adversos con isavuconazol, lo que implicó una discontinuación del tratamiento del 14% con isavuconazol y un 23% con el voriconazol, considerándose una diferencia clínicamente significativa a favor del isavuconazol. A su vez, el isavuconazol presentó menor incidencia de trastornos hepatobiliares, alteraciones visuales, efectos neurológicos (confusión, alucinaciones), reacciones cutáneas.

Las conclusiones de los autores son:

–  Isavuconazol es no inferior a voriconazol como tratamiento primario de la aspergilosis invasiva.

–  Presenta un perfil de seguridad significativamente mejor, con menor tasa de eventos adversos y de discontinuación.

–  Se considera una alternativa válida de primera línea para infecciones fúngicas invasivas por mohos.

Keirns J, et al. “QT Interval Shortening With Isavuconazole: In Vitro and In Vivo Effects on Cardiac Repolarization.” Clinical Pharmacology & Therapeutics 2017;101(6):782–790.DOI:10.1002/cpt.620. Open Access.

 https://ascpt.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/cpt.620

Ensayo clínico aleatorizado, doble ciego (isavuconazol, placebo y control activo con moxifloxacino) donde se incluyen 161 pacientes que recibieron isavuconazol diario durante 11 días (dosis terapéuticas y supraterapéuticas) revisando las alteraciones cardiacas de los pacientes tratados con isavuconazol para evaluar señales de seguridad relacionadas con el QT.

El objetivo del estudio fue evaluar los efectos del isavuconazol sobre la repolarización cardíaca (intervalo QT),para ellose evaluó la inhibición de distintos canales iónicos cardíacos (Ca²⁺, K⁺, Na⁺) por isavuconazol.

Resultados. Iso­vu­cona­zol acortó el intervalo QTc en relación con la dosis y concentración plasmática (mayor acortamiento con dosis más altas), siendo un efecto dependiente de la concentración plasmática. No se observaron eventos cardíacos graves atribuibles al acortamiento del QT.

Conclusiones. A diferencia de otros triazoles antifúngicos (que suelen prolongar el QTc), el isavuconazol acorta el QTc en forma dependiente de la dosis y concentración plasmática. No se encontró evidencia de un aumento de arritmias o eventos adversos cardíacos significativos en los estudios clínicos disponibles, incluso cuando el QTc se acortó. El isavuconazol está contraindicado en pacientes con síndrome congénito de QT corto.  Se aconseja precaución si se coadministra con otros fármacos que también acorten el QT

Russell Lewis  et al. Triazole antifungal drug interactions—practical considerations for excellent prescribing. J Antimicrob Chemother . 2024 Jun 3;79(6):1203-1217. DOI: 10.1093/jac/dkae103.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38629250/  – Open Access.

Artículo donde se efectúa la revisión de las interacciones farmacológicas importantes entre los antifúngicos triazólicos sistémicos (voriconazol, itraconazol, posaconazol, fluconazol e isavuconazol) y otros medicamentos frecuentes en la práctica clínica, especialmente en pacientes complejos como los críticos. Su finalidad es ayudar a los clínicos a prescribir con seguridad y minimizar riesgos asociados las distintas interacciones farmacológicas.

Lewis y colaboradores destacan que los antifúngicos triazólicos presentan un número elevado de interacciones clínicamente relevantes, muchas de ellas capaces de comprometer eficacia o seguridad de tratamientos concomitantes (cardiovasculares, sedantes, quimioterápicos e inmunosupresores). El artículo proporciona consideraciones prácticas para la selección de antifúngico, ajustes posológicos y estrategias de monitoreo, con especial atención a triazoles de menor potencial interactivo como isavuconazol, reforzando así su mejor perfil de tolerabilidad en entornos clínicos complejos como UCI

Entre las conclusiones de los autores destacan:

– Las interacciones farmacológicas son frecuentes y clínicamente significativas en el uso de triazoles sistémicos, especialmente en pacientes críticos o polimedicados.

El riesgo de interacción varía según el triazol, donde el voriconazol, posaconazol e itraconazol tienden a presentar más interacciones potentes, mientras que el isavuconazol y fluconazol suelen tener un perfil menos interactivo, aunque no exento de riesgos.

El manejo seguro requiere evaluación previa, monitorización, ajustes de dosis y, en muchos casos, se debe valorar alternativas terapéuticas.

Los autores subrayan la importancia de una comprensión profunda de los mecanismos de interacción para reducir riesgo de eventos adversos graves y optimizar resultados terapéuticos.

F. Lamoth et al. Management of Invasive Pulmonary Aspergillosis in Intensive Care Units: Guidelines From the Fungal Infection Network of Switzerland (FUNGINOS). Mycoses. 2025;68(11):e70132. PMCID: PMC12661390. PMID: 41311305. – Open Access.

Guía práctica específica para el manejo de la aspergilosis pulmonar invasiva (API) en pacientes ingresados en UCI. La guía subraya que la API en el paciente crítico es una entidad frecuente, grave y con alta mortalidad, que afecta no solo a inmunodeprimidos clásicos, sino también a pacientes con factores de riesgo prevalentes en UCI (neumonía viral grave como influenza/COVID-19, EPOC, cirrosis, sepsis grave, corticoides/inmunomoduladores y ventilación mecánica prolongada). En este contexto, destaca la dificultad diagnóstica por presentaciones clínicas e imagen no específicas, y recomienda un enfoque multimodal que combine TC torácica, estudio microbiológico (cultivo y/o PCR cuando esté disponible) y biomarcadores, priorizando galactomanano en BAL cuando sea factible, además del suero, con el objetivo de aumentar la sensibilidad diagnóstica y facilitar el inicio precoz del tratamiento.

En cuanto a tratamiento, las guías FUNGINOS recomiendan como terapia antifúngica inicial de primera línea en UCI a voriconazol o isavuconazol, enfatizando que la selección debe individualizarse según perfil del paciente crítico (toxicidad, interacciones, comorbilidades y limitaciones organofuncionales). El documento señala que isavuconazol puede ser preferible en pacientes seleccionados por su perfil de tolerabilidad y manejo en UCI (polifarmacia e interacciones, seguridad cardiovascular ligada al QT, y escenarios complejos), manteniendo equivalencia terapéutica como opción de primera línea. Además, recoge alternativas como anfotericina B liposomal en caso de contraindicación o resistencia a azoles, y desaconseja equinocandinas en monoterapia, reservándolas para situaciones específicas como terapia combinada o rescate. En conjunto, FUNGINOS 2025 respalda la disponibilidad de isavuconazol en UCI como opción de primera línea para IPA y como herramienta clave para el manejo temprano de esta infección en el paciente crítico.

El posicionamiento a favor del isovucanazol se basa en que las guías destacan que puede ser preferible en pacientes críticos por:

– Mejor perfil de tolerabilidad.

– Menor complejidad de interacciones farmacológicas en muchos escenarios.

– Efecto característico de acortamiento del QT, ventajoso cuando existe QT prolongado.

– Utilidad cuando existe incertidumbre diagnóstica con posible participación de Mucorales.

Como alternativas se consideran la anfotericina B liposomal, cuando los azoles están contraindicados o existe resistencia y las equinocandinas que no deben administrarse en monoterapia, pudiendo considerarse en terapia combinada en casos seleccionados (rescate o fracaso).

9.5 – Dominic Wichmann et al. Diagnosis and treatment of invasive pulmonary aspergillosis in critically ill intensive care patients: executive summary of the German national guideline (AWMF 113-005). PMID: 40465080; PMCID: PMC12316785. Infection. 2025 Aug;53(4):1299-1310.doi: 10.1007/s15010-025-02572-2.

Guia alemana centrada específicamente en el diagnóstico y tratamiento de la aspergilosis pulmonar invasiva (API) en pacientes críticos ingresados en UCI, siendo el objetivo principal adaptar las recomendaciones clásicas (basadas en pacientes hematológicos) a la realidad del paciente crítico, donde la IPA presenta características clínicas, diagnósticas y terapéuticas diferenciadas. La mortalidad asociada sigue siendo muy elevada, especialmente cuando el diagnóstico y el tratamiento se retrasan.

Los autores establecen la API como una complicación grave y potencialmente infradiagnosticada en pacientes críticos que a diferencia del contexto clásico (neutropenia, trasplante), en la UCI frecuentemente aparece en pacientes sin inmunosupresión clásica como es el paciente oncohematológico.

Entre los factores de riesgo para el desarrollo de API se incluyen laneumonía viral grave (influenza, COVID-19), EPOC, cirrosis hepática, sepsis grave y shock séptico, uso de corticoides e inmunomoduladores, y la ventilación mecánica prolongada.

En relación con el tratamiento se recomienda como tratamiento inicial de elección en la API en pacientes críticos el isavuconazol o el voriconazol. Ambos con nivel de recomendación equivalente. La selección entre ambos debe basarse en el Perfil de toxicidad, riesgo de interacciones farmacológicas, situación clínica del paciente crítico (polifarmacia, comorbilidades, riesgo arrítmico). La guía reconoce que isavuconazol puede ser especialmente útil en determinados perfiles de pacientes por su mejor tolerabilidad y manejo en contextos complejos.

D. R. Giacobbe et al. Use of isavuconazole in critically ill patients in intensive care units: a prospective, observational, multicentre, cohort study. JAC Antimicrob Resist. 2025 Oct 6;7(5):dlaf177. doi: 10.1093/jacamr/dlaf177 – Open Access.

Estudio prospectivo, observacional y multicéntrico que incluye 17 Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) italianas (proyecto ISA-SITA dentro de MULTI-SITA) desde el 1 de enero de 2023 a 30 de abril de 2025, cuyo objetivo es describir el uso clínico de isavuconazol en pacientes tratados en UCI, y analizar los resultados clínicos y de mortalidad.

Se incluyen 177 pacientes adultos ingresados en UCI que recibieron al menos una dosis de isavuconazol durante su estancia en UCI (excluyen pacientes menores de 18 años, no ingresados en UCI o que se encuentren en estudios experimentales).

El objetivo primario fue describir las características de los pacientes y de las infecciones, así como mortalidad a 30 días y 90 días. Como objetivo secundario identificar factores asociados con mortalidad en subgrupos definidos por tipos confirmados o probables de infección fúngica.

Resultados. El 79,7% de los pacientes tenían al menos un factor de riesgo de infección según criterios EORTC/MSGERC o definiciones FUNDICU. El 46,3% (82/177) tenía enfermedad por mohos invasivos probada o probable, siendo en su mayoría aspergilosis pulmonar invasiva.

En relación con la mortalidad a los 30 días, esta fue del 44,0% en pacientes con enfermedad probada o probable, y del 62,2% a los 90 días (Mortalidad a 90 días).

Entre los factores asociados a la mortalidad a los 30 días destacaron un escore SOFA más alto (HR 1,14 por punto, IC95% 1,03–1,26; P = 0,010), la existencia de neumonía concomitante, donde duplicó el riesgo (HR 2,32, IC95% 1,17–4,59; P = 0,016). Los factores de riego relacionados con la mortalidad a los 90 día fueron la Hospitalización previa (factor independiente de mortalidad) (HR 2,26, IC95% 1,19–4,27; P = 0,013), así como un escore SOFA elevado que también se asoció con mayor mortalidad a largo plazo (HR 1,17 por punto, IC95% 1,07–1,28; P < 0,001).

El estudio documentó un uso clínico heterogéneo de isavuconazol en la UCI, reflejando la decisión terapéutica basada en la práctica real y no en un protocolo rígido. El fármaco fue bien tolerado, eventos de seguridad inesperados en este amplio grupo de pacientes críticos tratados en condiciones reales.

J R Azanza et al. Recommendations on the use of azole antifungals in hematology-oncology patients. Revista Española de Quimioterapia. doi:10.37201/req/013.2023. Rev Esp Quimioter. 2023 Jun;36(3):236-258.  doi: 10.37201/req/013.2023. Epub 2023 Apr 5.

Este artículo ofrece una guía práctica para el uso seguro y eficaz de antifúngicos azólicos en pacientes oncohematológicos, tanto en profilaxis como en tratamiento de infecciones fúngicas invasivas. El documento destaca que, aunque voriconazol, posaconazol e itraconazol son muy eficaces, su perfil de interacciones y riesgo de prolongación del QT los hace más complejos de manejar en pacientes con polimedicados. En contraste, isavuconazol muestra un perfil más seguro en términos de interacciones y seguridad cardíaca, lo que lo convierte en una opción valiosa cuando el riesgo de interacciones o toxicidad es alto.

9.8 – María Martín-Cerezuela et al. Isavuconazole Pharmacokinetics in Critically Ill Patients: Relationship with Clinical Effectiveness and Patient Safety. Antibiotics 2024, 13, 706. https://doi.org/10.3390/antibiotics13080706 – Open Access.

Estudio observacional, prospectivo dirigido a pacientes ingresados en UCI tratados con isavuconazol intravenoso por sospecha o confirmación de infección fúngica invasiva, cuyo objetivo fue analizar la farmacocinética (PK) del isavuconazol en pacientes críticamente enfermos, y evaluar su relación con la efectividad clínica y la seguridad, dado que en UCI los cambios fisiopatológicos (sepsis, disfunción orgánica, soporte extracorpóreo) pueden alterar significativamente los niveles de antifúngicos.

Resultados. Los autores observaron una amplia variabilidad interindividual en las concentraciones plasmáticas de isavuconazol en pacientes críticos. A pesar de esta variabilidad, la mayoría de los pacientes alcanzaron concentraciones plasmáticas consideradas adecuadas con la pauta estándar recomendada.  No se identificó una necesidad sistemática de ajuste de dosis en función de variables clínicas habituales (peso, función renal, gravedad), aunque algunos pacientes presentaron niveles extremos.

En relación con la efectividad clínica los pacientes con concentraciones plasmáticas adecuadas mostraron una respuesta clínica favorable en la mayoría de los casos. No se evidenció una relación clara entre concentraciones más altas y mayor efectividad clínica, lo que sugiere que la pauta estándar suele ser suficiente para lograr efecto antifúngico en UCI.

El análisis de la seguridad concluyó una favorable tolerabilidad global del isavuconazol en esta cohorte de pacientes críticos. No se observaron eventos adversos graves claramente atribuibles a concentraciones plasmáticas elevadas. La toxicidad hepática fue infrecuente y generalmente leve, sin necesidad de suspender el tratamiento en la mayoría de los casos.

Resumen. Los autores concluyen que el isavuconazol muestra una farmacocinética variable pero generalmente adecuada en pacientes críticos tratados con la pauta estándar. La mayoría de los pacientes alcanzan concentraciones eficaces sin ajustes sistemáticos de dosis. El fármaco presenta un buen perfil de seguridad y tolerabilidad en UCI. El TDM no parece necesario de forma rutinaria, pero puede ser útil en casos seleccionados. Estos datos respaldan el uso de isavuconazol como una opción antifúngica manejable y segura en pacientes críticamente enfermos.

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