El síndrome de reconstitución inmune (SRI), también conocido como IRIS por sus siglas en inglés (Immune Reconstitution Inflammatory Syndrome), es una complicación inflamatoria que aparece tras la recuperación parcial del sistema inmunitario en pacientes previamente inmunodeprimidos.
Se observa con mayor frecuencia en personas con infección por VIH que inician tratamiento antirretroviral, aunque también puede presentarse en otros contextos de inmunosupresión, como tras el trasplante de órganos o la retirada de tratamientos inmunosupresores.
¿Por qué se produce?
En situaciones de inmunodepresión profunda, el organismo es incapaz de generar una respuesta inflamatoria eficaz frente a infecciones oportunistas. Cuando se inicia un tratamiento que restaura la función inmunitaria (por ejemplo, con el aumento de linfocitos CD4+), el sistema inmune “reacciona de forma brusca” frente a antígenos infecciosos que ya estaban presentes.
El resultado no es una nueva infección, sino una respuesta inflamatoria exagerada, que puede provocar un deterioro clínico significativo.
Formas clínicas
El SRI puede manifestarse de dos maneras principales:
- SRI paradójico: empeoramiento de una infección oportunista ya diagnosticada y tratada.
- SRI no desenmascarado: aparición de signos clínicos de una infección previamente no diagnosticada, al recuperarse la respuesta inmune.
Manifestaciones clínicas
La clínica es variable y depende del órgano afectado y del patógeno implicado. Puede incluir:
- Fiebre persistente
- Adenopatías
- Empeoramiento respiratorio
- Lesiones cutáneas inflamatorias
- Afectación neurológica (meningitis, encefalitis)
- Inflamación ocular (uveítis)
En los casos graves, puede evolucionar a fallo multiorgánico, especialmente en pacientes críticos.
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y de exclusión. Se basa en:
- Inicio reciente de tratamiento restaurador del sistema inmune
- Evidencia de recuperación inmunológica (descenso de carga viral, aumento de CD4+)
- Empeoramiento clínico no explicado por progresión de la infección, toxicidad farmacológica o nuevas infecciones
Tratamiento
El manejo depende de la gravedad del cuadro:
- En casos leves, puede ser suficiente el tratamiento sintomático
- En casos moderados o graves, se utilizan corticoides para controlar la respuesta inflamatoria
- En general, no se suspende el tratamiento antirretroviral, salvo situaciones excepcionales
El tratamiento de la infección oportunista asociada debe mantenerse o ajustarse según el caso.
Importancia clínica
El síndrome de reconstitución inmune representa un reto diagnóstico y terapéutico, especialmente en el ámbito hospitalario y de cuidados intensivos. Reconocerlo de forma precoz permite evitar pruebas innecesarias, ajustar el tratamiento y mejorar el pronóstico del paciente.
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